Un objeto de fetiche como lo es Barbie, construido a partir de la década del ´50 y luego unos años más tarde surge el arte pop, cuyas características son el empleo de imágenes y temas tomados del mundo de la comunicación de masas aplicados a las artes visuales. Es por esto la relación entre ambas donde la imagen y el color son los elementos principales.
Considerando estos antecedentes el trabajo expuesto toma características del arte pop como son los colores puros y el símbolo de consumo. Ante el marco del actual fetichismo de la imagen, en un mundo íntegramente mediatizado, lleno de productos absolutamente impersonales, hechos a máquina y no tocados por la mano humana, el trabajo expuesto considera estos antecedentes y hace que la factura de las imágenes expuestas sobre papel sean dibujadas, refiriéndose así al valor personal y no de masas como ocurre con la imagen de esta muñeca que se muestra pulcra y en serie; ya no busca la imagen idealizada, sino más bien una representación personal dejando al descubierto toda la femineidad de esta, con características más humanizadas mostrando así el paso del tiempo en estas y su desuso sin alguna extremidad o la búsqueda de otra utilidad envueltas en una atmósfera mágica como estos colores tan representativos de este símbolo de consumo.
El arte no busca un espacio propio, sino apropiarse de todos, incluso del virtual, el ciberespacio y el imaginario[1]. Lichtenstein amplía sus cómics a enormes dimensiones dejando visibles los puntos que resultan del proceso de impresión. En este trabajo en seguida del dibujo viene el trabajo en photoshop y luego la impresión a color dando así la manipulación tecnología de nuestros días, yuxtaponiendo lo que es el dibujo y la manipulación tecnológica como lo es la impresora mostrando esta dualidad entre la factura personal y la de masas; el consumo y el no consumo; pasado y presente; lo pulcro y lo desaseado todo esto representado en esta imagen no convencional de la muñeca versus esta atmosfera mágica. La memoria es un factor crucial en la interpretación de las imágenes y por ende el espectador es parte activa en la obra; observar y retroceder, encontrarse con algo perdido en su memoria, buscarle un nuevo significado, una nueva interpretación y volver a encontrarse consigo mismo.






BIBLIOGRAFIA
[1] MÜLLER, Milagros. VISIÓN Y VISUALIZACIÓN, cap. Percepción del espacio de representación para el arte actual. Venezuela.
1 comentario:
Susana :
Si pegas un texto de Internet directamente y no lo citas a pie de pagina se lee como un plagio.
Al texto le falta trabajo y redaccion.
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